La puerta cerrada
Nos alejamos de la casa
Es un día de lluvia
Adelante,
camino del infinito que es nada
Detrás,
el ayer cada vez más y más pequeño
Bailamos en el abismo
Debajo,
lo oscuro y sin red,
la caída de las horas que fallecen
Arriba,
el cielo gris
y alucinaciones de océanos azules
Y tras los pasos perdidos,
escombros de eras en demolición
No hice nada por avanzar
ni por retroceder
Jamás habitó en mí la civilización
y se muere un bello amanecer
Danzarines de época crepuscular
Hay muertos vivientes despertando cada día
A los justos se les aniquila
Cada noche se cierran las pesadas
puertas de la prisión
Permanecemos dentro
El manjar ya está listo,
comemos en silencio
Se llevaron las cigüeñas,
el campanario de la vieja iglesia
y el milagro que nunca se dio