Duele el alma herida
Muere un corazón carente de ilusión
Latido de cementerio
Sabes
Te quise más que el aire que respiro
Hasta que me di cuenta que sin oxígeno
no hay manera de seguir adelante
Tiempo que mata pasiones
Tiempo que desenmascara tedios y verdades
Siento la mano que roza mis dedos
Siento la caída que desaloja el vacío
Siento la cárcel al abrir la puerta de la calle
Siento que ya no sienten nada
Callejones con grietas de salida
Cogí el tren demasiado tarde
Llegué a la cita cuando ya se habían ido
Y en el espacio del desencuentro
Una mala idea
Y a seguir por páramos de alabastro
Perdona por la derrota en el último minuto
Nos sobraron horas de hiel
Nos faltan lágrimas que llenen lagos de melancolía
Estruendo de estorninos
Bailo con la melodía de un atardecer de vuelo negro
Alma herida
Sangra el espíritu resquebrajado del avasallado