El viento ha soplado con fuerza
Se ha llevado lamentos, gracias y desventuras
Bailando por los caminos hemos ido
al son de hojas ocres
He crecido siendo pequeño todavía
Un trabajo para sobrevivir
Una casa donde guarecerse
Un sitio donde desaparecer
Y, tal vez, nada de eso
Sólo la compasión del destino
Y el verso de tu abrazo
Y el muro de Berlín reconstruido
Y el ocaso en la calle del desaparecido
Hemos quedado en el desierto de las palabras
En la promesa jamás cumplida
Los amigos nos dimos una nueva oportunidad
De nada sirvió
Y ya sólo quedamos tú y yo
Y la vieja ermita
Y tu latido salvador
Organizo los papeles de la vida
Se borró la tinta
Alas y a volar
Sigo el sendero al son del susurro de los árboles
Que se mueven con el viento
Viento que no ha dejado de gritar
Cierro los ojos ante el espacio interior
Y ya existo en lo oscuro
En la profundidad de una lágrima