Ya me estoy yendo
Lejos de mí
Cerca de ti
En la calle,
estruendo de coches al pasar
Gente hirviendo,
cae cocida por los suelos
Un subnormal negando el cambio climático
rebuzna por las televisiones
Aparato infernal
Muerte cerebral
A mis pies, el mar Mediterráneo
Antaño, un oasis azul en medio del infinito
Hoy,
sepulcro de lo que fue
Huesos blandos en el fondo de la caldera
Un minuto más
y se me caen los segundos de las manos
Otra existencia desperdiciada
Mañana volveremos a nacer:
más viejos
más pasados de vueltas
más escépticos
Más y más
Salió nada
La cárcel donde vivimos
La esclavitud bendecida con una sonrisa en los labios
y una pastilla en la boca para no perder los estribos
Mas el caballo se escapó, indómito, por montes ardiendo
Ya no existe el lugar donde voy
Una huida fallida
Un canto de río
Un tostón de palabras vacuas
en este auditorio de ilustres sabelotodos
Y, al final,
aprendimos a destruir paisajes
y a edificar puentes sin camino;
a vivir en hoyos profundos a pleno sol del desierto
Alacranes
sin alma
ni corazón que late