Cantó el gallo a destiempo
Y ¡zas!
Era la noche
Y hubo ciclones, diluvios, tormentas
y después la calma tensa
De la tensión al fuego
Vimos arder la ciudad
La ciudad de los árboles metálicos,
jardines de cemento
y mentes de hormigón
Y nos daba igual
Me fui a pasear
por senderos de desidia y destrucción
Las fuerzas de inseguridad
sacando ojos a manifestantes
Y la basura fascista protegida por la policía
El mundo enfermo terminal
secuestrado por las hordas del mal
Mal y mal capital
Cansado estoy,
fatigada te encuentras,
angustiado está
Nos vamos a bares de evasión;
horas de libertad condicionada
Después al tajo a limpiar escombros
Un sol radiactivo nos cegó
Y en la ciudad calcinada
solo quedan los muertos vivientes
Nos falta un ¡ay! en el corazón
y un cóctel molotov en la conciencia
Ahora,
la lluvia ácida inclemente
reventando los cristales
Algo está cambiando
mientras mascullas palabras
que nacen difuntas
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