Nublado el cielo
Nublada la mente
Gente que va deprisa, deprisa
Quién sabe dónde
Cuando nada tiene sentido
A engordar las tripas de la bestia
Y el cosmos es la única verdad absoluta
Dentro del barullo de la mediocre cotidianidad
Falleció el anónimo sin nadie quien le llore
Y la parte del mundo desposeída
entra en el apagón internacional
Y el fascismo sobrevuela los tejados de la humanidad
Inhumanos al poder de la destrucción
Y te llamo
Y te veo
Me avergüenzo de la pereza que me destruyó
Ahora vienes al rescate
Sin un mal beso que llevarnos a la boca
Y el destino en verso
Al final del camino
Lo de siempre
Almas en especulación
Dieron su brazo a torcer
y unas manos vendidas al peor criminal
Libre mercado
La esclavitud nos hará libres
Jaulas cerradas a cal y canto
Él se fue
Por los campos de concentración
Hoy me corto las venas aquí
Mañana trabajaré allá
Y pasado mañana la nómina se queda sin sueldo
y con hipoteca ampliada al infinito
La tumba nos costó un ojo de la cara
Y todos ciegos
Cayeron al hoyo de lo inaudito
El árbol del desierto fallece
añorando su pasado de marisma
No hay comentarios:
Publicar un comentario