He bajado del limbo
y he subido a las cimas de la desintegración
He sido esto, eso pero no aquello
He creado una religión
y he adorado al dios de mis debilidades
Cuando el diluvio,
he salido a las calles
y no he visto ningún pez,
solo cocodrilos dispuestos a la acción
Me has dicho
que mañana volverás a empezar
Renacer a la edad de las tumbas
Una nueva profesión:
administradores del cero
Y nosotros,
a la deriva
Me perdoné
Se abandonaron
Ahora la nube sobre las cabezas,
negra y con tormenta
La llama al final del camino
y se acabó
Difuminados en tiempo y espacio
Tras el infinito,
multitud de ausencias,
que es nada,
que es olvido,
que es historia sin importancia
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