Se ha desdibujado el carmín de los labios
Se ha caído el túnel del camino
Estoy andando a cincuenta grados bajo la sombra
Pensando en el quehacer de las cucarachas
En este ir a trompicones y con un oficio sin beneficio
Se arrasó el parque de las acacias
Las gaviotas vuelan a ras de suelo
Robando comida a los turistas despistados
Una franquicia aquí
Una tienda de más de lo mismo allí
Una cafetería yanqui delante de las narices
Hay un hombre que sale disparado de la boca del metro
Y unos guardianes de las inseguridades salen tras él
Desaparece entre el gentío con lenguas afuera
Me deshago de mi materia incandescente
Soy oscuridad de olvido y desidia colectiva
Tumulto de realidad absurda
Y a la vuelta de la esquina
Lo siniestro que nos envuelve en el mal cotidiano
Si fuéramos más nosotros en la lejanía
En el desborde del margen
Seríamos quebrantahuesos con vistas a los cielos
Se deshace el alquitrán en las suelas gastadas
Se fue el dinero por el confín de las alcantarillas
Su disfraz de humildad no engaña
La vanidad del mentiroso
El circo de la corrupción
La palabra que nació muerta a la salida de la boca
Boca pestilente
Y este calor insufrible
Este agua de mar con peces muertos
Y tu puerta abierta
A la luz de la luna
Al sinsentido de la existencia
Dame aire
Aunque sólo sean livianos soplidos de barriada interior
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