Lo que ves allá al fondo
Es la primavera que se alza con flores muertas
Ya ves
El mundo está al revés
Y sangra por la tangente
Desde que me abandonaste
No doy pie con bola
Buscaba latidos
Un hogar en el corazón
Adiviné que en esta ciudad convertida en negocio
Hay de todo
Hasta farolas con luz donde poderte colgar
Pero no un destino de pulmón henchido de aire puro y duro
Aquí todo se vende al mejor postor
Mis manos amputadas ya no sirven
para la rentabilidad de la agonía
Ando por andurriales abarrotados de risas histéricas
Pastillas para dormir
Entrenadores personales que te convierten
en una máquina estúpida bien engrasada
Chamanes de bazar que te dibujan un futuro prometedor
Y luego... ruina y pasa un tren sin estación
Suelo que pisas
Suelo que tiene dueño
Tierra baldía
Llanto de abeja que se quedó sin colmena
Hoy cualquier necio está en el puesto de mando
en esta sinrazón colectiva de ovejas al redil
Busco aldea deshabitada
Para existir en la luna
No sirvo para servir ni para que me sirvan
Dale un aprobado a la vida
Para que podamos seguir camino
y un alojamiento disperso en el abismo
Aldeas deshabitadas, deben de haber unas cuántas.
ResponderEliminarUn abrazo, buena noche.
Sí, esta primavera ha venido con flores exuberantes, como hacía tiempo que no las veía así. Lo triste son esas flores que no florecen en ninguna estación porque no están en su terreno adecuado. Mucho necio con la sartén cogida por el mango.
ResponderEliminarFeliz martes Ángel.
Un abrazo